jueves, 26 de marzo de 2015

“Gracias a estos proyectos, hasta los más tímidos han participado, y los que más”



En esta sesión hemos contado con la presencia de María Herrador, actualmente profesora de Educación Infantil en el colegio de Zubieta. Esta escuela pública ubicada en un pequeño pueblo cuenta con un número muy reducido de alumnos y alumnas. En cuanto a las nuevas tecnologías, la escuela tiene ordenadores y también un cañón.

Antes de comenzar con la explicación de cómo ha sido el contacto con las nuevas tecnologías, María ha explicitado que no ha recibido formación en este tipo de herramientas, sino que su interés le ha llevado a explorar, a investigar y a aprender.

Así, es una docente que se ha atrevido a poner en práctica estas herramientas con sus alumnos y alumnas, y ha sido un proyecto enriquecedor tanto para ella cómo para su grupo de alumnado.


Desde el 2011 el centro utiliza el microscopio digital.


Mi vecino Totoro 
Así, María Herrador, encargada de la informática del centro, se informó sobre las nuevas tecnologías en educación. Estitxu Aberasturi le ayudó a llevar a cabo la iniciativa y le presentó un proyecto para trabajar con su grupo de niños y niñas. Estitxu le ofreció idear una pequeña película basándose en la película de animación japonesa“ Mi Vecino Totoro” de Hayao Miyazaki, elegida también por el alumnado. Durante la charla argumentó  que los niños y niñas se sentían identificados con algunos de los personajes.

Fue un trabajo costoso: tuvieron que reunirse para elegir las técnicas a emplear en la creación del vídeo, para hacer el guión y además tuvieron que organizar una asamblea para presentar el proyecto a los niños y niñas. De la misma manera, se informó a las familias sobre esta nueva iniciativa desde del centro.

En cuanto al proyecto, una vez visualizada la película de animación, entre la docente y el grupo decoraron la clase con personajes y con objetos relacionados con “Mi vecino Totoro”. También se organizaron diferentes salidas cómo la visita a la escuela de Audiovisuales de Andoain, donde se les informó acerca de las TIC y se les enseñó a crear una película de animación.

Una vez en en aula, tuvieron que diseñar un guión para dar comienzo a esa pequeña historia. Esa misma historia debía estar compuesta por imágenes, por lo que el grupo comenzó a experimentar y a aprender a sacar fotos con la cámara que posteriormente emplearían para su trabajo. También tuvieron que elegir diferentes personajes y crear fondos. Otra de las decisiones donde se tuvieron en cuenta todas las aportaciones fue la de dar un título a la película.





“Se sacaban fotos, a los compañeros, a los lugares del aula, hasta al techo”





Decidieron el guión y escribieron las secuencias donde se especificaron los personajes y los fondos. Además ,se percataron de que dichas secuencias necesitaban una narración para complementar la película, y para facilitar la comprensión de la breve historia. Así, realizaron la secuencia fotográfica mediante el programa Pinacle, usaron el cañón e introdujeron sus voces y sonidos en esta obra creativa. Al final de la película, incluyeron las fotos de los autores del vídeo. ¡Solamente quedaba presentar la película!



Se decoró la escuela cómo si de un festival de cine se tratase. El lugar contaba con una alfombra roja, sillas con numeración como en una sala de cine y también diseñaron unas entradas para que los espectadores asistieran ( las familias) . En ese precioso vídeo de tres minutos se reflejaba el gran trabajo que realizó el grupo durante 6 meses. 





María nos enseñó todo el proceso de trabajo de los pequeños y además nos mostró el resultado final de ese proyecto. ¡Enhorabuena!

Pero la curiosidad de esta profesora ha ido más allá de este proyecto, ya que además decidió probar con la robótica. 


Así, los alumnos se han familiarizado en el Makey Makey y Lego.




De la misma manera trabajaron con la placa conductiva, utilizada a modo de ratón de ordenador. También realizaron cinco proyectos de robótica entre todos y todas.

Experimentaron hasta con frutas. ¡Buen trabajo!



Aquí se muestra un ejemplo del uso de Makey Makey y la música, para hacernos una idea de esta gran herramienta.






Para concluir me gustaría exponer mi opinión acerca de estos proyectos en el aula. Considero que este tipo de experiencias nos permiten hacer del aula un lugar divertido para nuestros alumnos y alumnas. A veces tenemos que salir de esas rutinas escolares para innovar y probar cosas nuevas. Los docentes tenemos que tener en cuenta que los niños y niñas son el centro de todas nuestras actividades. Por ello, es indispensable que creemos situaciones reales, prácticas, funcionales y de esta manera involucremos al alumnado en su propio proceso de aprendizaje. Tenemos que dejar volar su imaginación y además tenemos que considerar que el uso de estas nuevas herramientas puede ser algo creativo y posible.


El trabajo de estas escuelas puede ser un ejemplo a seguir para otros centros. A veces desconocemos que estos proyectos se hacen y que realmente funcionan. ¿Por qué no probarlos en nuestras aulas? Al igual que la sociedad, la escuela también necesita evolucionar.

En esta entrada se recoge un claro ejemplo de cómo una escuela pequeña puede innovar y experimentar siempre que haya personas implicadas, con ganas de avanzar, de hacer de la escuela un espacio creativo. 



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