Antes
de comenzar con la explicación de cómo ha sido el contacto con las
nuevas tecnologías, María ha explicitado que no ha recibido
formación en este tipo de herramientas, sino que su interés le ha
llevado a explorar, a investigar y a aprender.
Así,
es una docente que se ha atrevido a poner en práctica estas
herramientas con sus alumnos y alumnas, y ha sido un proyecto
enriquecedor tanto para ella cómo para su grupo de alumnado.
Desde el 2011 el centro utiliza el microscopio digital.

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| Mi vecino Totoro |
Así,
María Herrador, encargada de la informática del centro, se informó
sobre las nuevas tecnologías en educación. Estitxu Aberasturi le
ayudó a llevar a cabo la iniciativa y le presentó un proyecto para
trabajar con su grupo de niños y niñas. Estitxu le ofreció idear
una pequeña película basándose en la película de animación
japonesa“ Mi Vecino Totoro” de Hayao Miyazaki, elegida
también por el alumnado. Durante la charla argumentó que los niños y niñas se sentían identificados con algunos de los personajes.
Fue
un trabajo costoso: tuvieron que reunirse para elegir las técnicas a
emplear en la creación del vídeo, para hacer el guión y además
tuvieron que organizar una asamblea para presentar el proyecto a los
niños y niñas. De la misma manera, se informó a las familias sobre
esta nueva iniciativa desde del centro.
En
cuanto al proyecto, una vez visualizada la película de animación,
entre la docente y el grupo decoraron la clase con personajes y con
objetos relacionados con “Mi vecino Totoro”. También se
organizaron diferentes salidas cómo la visita a la escuela de
Audiovisuales de Andoain, donde se les informó acerca de las TIC y
se les enseñó a crear una película de animación.
Una
vez en en aula, tuvieron que diseñar un guión para dar comienzo a
esa pequeña historia. Esa misma historia debía estar compuesta por
imágenes, por lo que el grupo comenzó a experimentar y a aprender a
sacar fotos con la cámara que posteriormente emplearían para su
trabajo. También tuvieron que elegir diferentes personajes y crear
fondos. Otra de las decisiones donde se tuvieron en cuenta todas las aportaciones fue la de dar un título a la película.
“Se
sacaban fotos, a los compañeros, a los lugares del aula, hasta al
techo”
Decidieron el guión y escribieron las secuencias donde se
especificaron los personajes y los fondos. Además ,se percataron de que
dichas secuencias necesitaban una narración para complementar la
película, y para facilitar la comprensión de la breve historia. Así,
realizaron la secuencia fotográfica mediante el programa Pinacle,
usaron el cañón e introdujeron sus voces y sonidos en esta obra
creativa. Al final de la película, incluyeron las fotos de los autores
del vídeo. ¡Solamente quedaba presentar la película!
Se
decoró la escuela cómo si de un festival de cine se tratase. El
lugar contaba con una alfombra roja, sillas con numeración como en
una sala de cine y también diseñaron unas entradas para que los
espectadores asistieran ( las familias) . En ese precioso vídeo de
tres minutos se reflejaba el gran trabajo que realizó el grupo
durante 6 meses. María nos enseñó todo el proceso de trabajo de los pequeños y además nos mostró el resultado final de ese proyecto. ¡Enhorabuena!
Pero
la curiosidad de esta profesora ha ido más allá de este proyecto,
ya que además decidió probar con la robótica.
Así, los alumnos se
han familiarizado en el Makey Makey y Lego.

De
la misma manera trabajaron con la placa conductiva, utilizada a modo de
ratón de ordenador. También realizaron
cinco proyectos de robótica entre todos y todas.
Experimentaron hasta con frutas. ¡Buen trabajo!

Aquí se muestra un ejemplo del uso de Makey Makey y la música, para hacernos una idea de esta gran herramienta.
Para
concluir me gustaría exponer mi opinión acerca de estos proyectos
en el aula. Considero que este tipo de experiencias nos permiten
hacer del aula un lugar divertido para nuestros alumnos y alumnas. A
veces tenemos que salir de esas rutinas escolares para innovar y
probar cosas nuevas. Los docentes tenemos que tener en cuenta que los
niños y niñas son el centro de todas nuestras actividades. Por
ello, es indispensable que creemos situaciones reales, prácticas,
funcionales y de esta manera involucremos al alumnado en su propio
proceso de aprendizaje. Tenemos que dejar volar su imaginación y
además tenemos que considerar que el uso de estas nuevas herramientas
puede ser algo creativo y posible.
El
trabajo de estas escuelas puede ser un ejemplo a seguir para otros
centros. A veces desconocemos que estos proyectos se hacen y que
realmente funcionan. ¿Por qué no probarlos en nuestras aulas? Al
igual que la sociedad, la escuela también necesita evolucionar.
En esta entrada se recoge un claro ejemplo de cómo una escuela pequeña puede innovar y
experimentar siempre que haya personas implicadas, con ganas de avanzar, de hacer de la escuela un espacio creativo.



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